LA IMPORTANCIA DEL JUEGO
Es el primer acto creativo del ser humano. Comienza cuando el niño es bebé, a través del vinculo que se establece con la realidad exterior y las fantasías, necesidades y deseos que
va adquiriendo. Cuando un niño toma un objeto cualquiera y lo hace volar, está creando un momento único e irrepetible que es absolutamente
suyo. Porque ese jugar no sabe de pautas
preestablecidas, no entiende de exigencias del medio, no hay un "hacerlo
bien". ¿Todos los juguetes conducen a un juego? El juguete es el medio que se utiliza para jugar:
incluye desde una sabanita, hasta una muñeca, una pelota, una hormiga, o una computadora. Todos
estos elementos pueden también ser utilizados con fines educativos. Pero si se
vuelven una herramienta didáctica, pierden
su entidad de juego. Muchos papás, cuando se sientan a jugar con su hijo,
confunden el jugar con el enseñar. Y el niño que quería jugar de igual a igual,
sin exigencias, sin aprender nada, se frustra. Se
puede aprender con gusto, creando un vinculo de sabiduría y afecto, entre el
que enseña y el que aprende. Esto es muy bueno y necesario. Pero debe quedar en
claro que el juego de reglas es una herramienta por
la cual se está intentando llegar a una meta. Uno sabe y el otro no. A medida
que uno se va volviendo adulto, el juego propiamente dicho se pierde.
Es una actividad espontánea y libre, además de que el juego es el cambio para construir libremente su espíritu creador.
El juego se orienta sobre la misma practica.
El jugador se preocupa por el resultado de su actividad.
La interacción de juego es la recreación de las escenas e imágenes del mundo real con el fantástico, de lo cual participan
los roles de los personajes, donde el
pequeño lo asigna.
he imágenes del mundo real o fantástico.
El niño expresa una actitud lúdica qué tiene necesidades psicobiologícas lo que
le permiten prepararse para el futuro.
Otra cosa interesante es el grado hasta donde el niño es capaz de fantasear
para llegar a la realidad a tomando en cuenta
que los niños juegan a los héroes, villanos, papá, mamá y ellos imitan lo que
observan.
El juego es evolutivo ya que empieza por el dominio del cuerpo y posteriormente maneja las relaciones sociales y su medio.
Por medio del juego el niño se socializa, es divertido, placentero, voluntario
y lo mas importante no es obligatorio.
La infancia, el juego y
el juguete guardan entre sí una estrecha relación, y en el desarrollo histórico-social del hombre tienen una misma ontogénesis, de ahí que sea imposible separar unos de
otros.
En un principio, cuando la horda primitiva subsistía de la recolección de los
que eventualmente encontraban los hombres en su deambular nómada, los niños
participaban, desde que les era posible tener una marcha independiente, en la
tarea común de la subsistencia, por lo que la infancia, entendida como tal, no
existía. Aún cuando progresivamente el hombre va asentándose y abandona su vida trashumante, y surge la agricultura como forma de vida que obliga al ser humano a aposentarse en lugares
definidos, los niños también tenían que incorporarse al proceso productivo, y para ello se les daban instrumentos apropiadas para su tamaño
para que cooperaran, en la medida de sus posibilidades físicas, al trabajo en correspondencia con sus destrezas motoras, no constituían aún juguetes,
sinoherramientas de trabajo a escala reducida: el cuchillo cortaba, la azada hendía, la masa golpeaba, por lo
que solamente eran reproducciones a menor escala del instrumento real.
En la medida que se da el desarrollo del hombre, la actividad laboral comienza a volverse más compleja, a la vez que se empiezan a dar excedentes
de la producción que permiten tener un mejor nivel de vida, sin la necesidad perentoria de
la subsistencia diaria. Esto va a tener una repercusión muy importante en el
desarrollo de la especie humana, que puede entonces dedicar tiempo a actividades que ya no están directamente ligadas al proceso productivo, y
la atención a cuestiones que antes le eran prácticamente imposible de dedicar un
tiempo, ya va a constituir paulatinamente un proceso de socialización netamente relacionado con su desarrollo psíquico cada vez más avanzado. ¿Y qué pasaba entonces con los niños? Les era imposible
participar directamente en la labor productiva por su progresiva complejidad,
el hombre crea objetos que, aunque reflejan el instrumento de la vida real, no
son ya una réplica más pequeña de aquel, sino un nuevo tipo de cosa que ya no
sirve para hace la acción verdadera sino para "practicarla", y que habrían de realizar en
la vida adulta. Surge el juguete, que no es más que una reproducción del instrumento, en el que está impresa su función más no su estructura verdadera, reflejando de manera más o menos aproximada su diseño y objetivo.
Esto va a plantear decididamente la necesidad, en el desarrollo del individuo, de una
etapa preparatoria, en el cual los niños se encuentren y ejerciten para su vida
futura, surge la infancia como período de dicha preparación.
A su vez, en ese lapso los niños, utilizando los juguetes especialmente creados
para ellos, van a reflejar en su entretenimiento con los mismos, las aciones y
roles que han de desempeñar como adultos, aparece el juego como vía y medio de
hacer, al nivel de sus posibilidades físicas, motoras y psíquica, una
reproducción de la vida real.
De esta manera, la infancia, el juego y el juguete surgen al unísono en el
devenir evolutivo del hombre, y van a caracterizar la primera fase de
preparación para la acción productiva que los niños han de tener cuando
alcancen la edad adulta.
http://www.monografias.com/trabajos14/importancia-juego/importancia-juego.shtml#ixzz2F41XYWWu
El juego como indicativo de la salud infantil
Es más importante que observes la apetencia de tu hijo por el juego, que ponerle el termómetro, vigilar lo que come o hacerle análisis o radiografías. Cuando los niños de cualquier edad están enfermos o deprimidos, dejan de jugar, porque el juego implica una actitud activa y no pasiva, precisa un compromiso físico, emocional e intelectual activo para comprometerse libremente en el juego. El juego es por tanto el mejor indicador de la salud de tu hijo, es tan importante como la comida y el sueño. Si tu hijo juega, duerme y come suficiente, está sin duda sano.
El juego es la mejor universidad, a través de él, los niños pequeños aprenden a relacionarse con el mundo, desarrollan su imaginación, se implican emocionalmente, imitan a otros niños, a sus padres, mueven sus músculos y articulaciones. El juego es el mejor entretenimiento para la inteligencia, la capacitación de habilidades, las emociones y la actividad física. Más tarde, el juego permite socializar al niño, potenciando las relaciones con otros niños y con su entorno.
Psicomotricidad, imaginación e inteligencia
Cuando juegan, los niños ejercitan su cuerpo en crecimiento, aprenden a controlar y coordinar sus músculos, las articulaciones, los movimientos, pero además, estimula la inteligencia y las emociones. Por eso, el juego tiene que ser siempre entretenido, divertido, para que sea voluntariamente aceptado.
Con el juego los niños adquieren experiencia al conocerse a si mismos y al mundo que les rodea, aprenden a ser imaginativos, a dramatizar, simulando ser otras personas, niños, adultos o animales, aprenden a compartir, tolerar frustraciones, y a representar escenarios y situaciones reales o irreales que les permitirán acercarse al mundo de los adultos.
El juego es imprescindible en todas las etapas de la infancia, lógicamente cambian el tipo de juego y su significado. Existen casi infinitas formas de jugar, solo limitadas por el espacio que tienen para desarrollar sus juegos, los recursos que les proporcionan los adultos y por su propia imaginación. Por ello los adultos deberían facilitar los medios para jugar, los materiales y el espacio necesario para ello.
Compañeros de juegos
Los padres son los primeros compañeros de juego de sus hijos, con ellos aprenderán a imitar sonidos a coger los juguetes que se le ponen en las manos, a tirarlos y deleitarse con el ruido que provocan al caer, más tarde a esconder y encontrar cosas. Poco a poco tu hijo aprenderá a jugar solo durante cortos periodos de tiempo, cada vez podrá entretenerse más tiempo solo, siempre que tenga objetos con los que jugar y espacios para ver; cuando puede desplazarse gateando aprenderá a coger las cosas que le rodean con las que puede desarrollar su imaginación.
En la edad preescolar aprenderá a jugar con otros niños. El juego le permitirá ser cada vez más independiente, que es el objetivo final de la educación, lograr que tu hijo sea un adulto independiente, equilibrado y bien relacionado con su medio, metas imposibles de conseguir sin el juego.
¡Juega con tus hijos!
Los padres, muchas veces influenciados por la industria del juguete, proporcionan a sus hijos solo “juguetes educativos”, limitando el juego que permite aprender sobre el mundo real, sobre si mismo y sobre su entorno, y esto es tanto o más educativo. Es muy útil y agradable para tu hijo, también para ti, que juguéis juntos, revolcándoos por el suelo, modelando plastilina, cantando, bailando o jugando al baloncesto. Esto no solo mejorará vuestra unión, también hace que tu hijo se sienta mucho más feliz, a la vez que tu puedes recuperar la alegría del recuerdo de tus juegos infantiles.
Algunos padres, quizás tú, por motivos, generalmente de trabajo, no tienen tiempo de jugar con sus hijos. ¡No saben lo que se pierden! Aunque descubran años después su error, ya nunca podrán recuperar las sonrisas, las alegrías, las emociones y el progreso de su hijo. Aunque sólo sea media hora al día, dedica tiempo a jugar con tu hijo. No para ver la televisión, tampoco para ver como juegan otros niños, muñecos o dibujos animados, sino para que te liberes de todas tus cargas y obligaciones y juegues al escondite, a los indios, o a imitar a quien tu hijo quiera. Y los fines de semana dedícale más tiempo, os lo merecéis.
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